La
gran mayoría de los pescadores catalogan
a la competición dentro de los campeonatos
oficiales, entendiendo éstos por
los organizados por las federaciones Extremeña
y Española, y el resto de los campeonatos
dentro de los concursos organizados por
las distintas sociedades de pescadores ya
sean estos internacionales, nacionales o
simplemente sociales.
Y siendo las pruebas competición
oficial la que menos beneficios económicos
aporta al pescador, puesto que el 98% de
los participantes en este tipo de competición
sólo generan gastos para sus hogares,
es a la que más preparación
e inquietud dedicamos, porque la gente que
participa en estas pruebas demuestra año
tras año que para ellos la satisfacción
personal está por encima de la económica.
¿Pero cuando comienza la
competición?
Y os preguntaréis el porqué
de esta pregunta. Pues porque la mayoría
de las personas que desconocen este mundo
piensan que la competición comienza
con la señal acústica que
marca las tres horas que dura una prueba;
pero esto queda muy lejos de la realidad.
La realidad es que la competición
da comienzo en el mismo instante en que
la organización de los campeonatos
hacen oficiales los escenarios donde se
celebraran las pruebas, y en algunas ocasiones
lo hacen hasta con seis meses de antelación
y hay que tener en cuenta que hay pescadores
que están luchando durante todo el
año dentro de su sociedad para poder
acceder a este tipo de competición.
¿Cómo empezamos?
Empezamos comentando los unos con los otros
los escenarios, lo típico: si se
conoce ó no, si se caracteriza por
esto o por aquello, si se pesca con inglesa
si con enchufable, si las aguas están
transparentes o no lo están etc.
Es decir, empezamos a recopilar información;
información muy básica pero
algunas veces de gran ayuda en momentos
claves de la prueba.
El siguiente paso es el del contacto físico
con el escenario. En la pesca es importantisima
la observación y
en
la mayoría de las ocasiones se pueden
sacar más conclusiones
observando
que pescando, y comento esto porque en este
primer contracto tenemos que darnos cuenta
de detalles como la dirección habitual
del
viento, el tiro natural del escenario, es
decir, la dirección habitual de la
corriente del charco, las posibles zonas
de sombra del escenario, las
posibles querencias naturales de las distintas
especies de peces que
habiten en el escenario y así una
larga lista de parámetros que bien
combinados pueden darnos los tan deseados
éxitos que perseguimos.